Todo el tiempo que perdí.
Cada cosa que te refleja.
Esas palabras fatales.
El sol de la mañana.
Y una peineta vieja.
Mil kilómetros andados y al llegar a casa solo encuentro una foto, las demás cosas se han ido, las dejaron escapar, el televisor se suicido, la heladera se fue con el circo, mis ropas volaron a otros climas, y la aspiradora se fugo con el sillón.
El hogar esta vacío, los estantes sin adornos, y en el baño no hay ducha.
No siento mis manos, pero no soy yo quien deba decidir, desde ahora en mas seremos mil.
22.11.09
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