Diez mil kilómetros de desierto separan al hombre de sus objetivos,
nadie compara el sueño de alguien con sutiles rutinas de un día agotador.
Si es que debemos atravesar tantas puertas, sea tirándolas abajo o abriéndolas con paciencia,
¿como nadie nos lo dijo? ¿como no nos avisaron que nos iban a apalear y que seriamos destruidos?
¿como nadie fue capaz alguna vez de avisar, que vivimos por la eterna lucha?
Se que de mártires no se debe hablar, pero no existieron en nuestra causa. La causa de existir...
Algún día me van a crecer alas, lo se. Cuando ese día llegue, estaré esperando en el acantilado, junto a los halcones. Y sera el hombre quien me empuje, me tire al precipicio. Lo que nunca podrán imaginar, es que otro hombre puede volar, y que todo el daño que le puedan procurar, solo traerá como consecuencia, que su poder se fortalezca. Por que hoy, y mañana se: Que nada puede matar lo que no muere.
Y yo, nunca podre morir...
21.10.12
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